La cabaña bobina de Morcín está compuesta principalmente por vacas pertenecientes a la raza asturiana de los valles. Son muy pocos los ejemplares con vocación lechera y casi todos se destinan a la producción de carne; en su alimentación juega un papel importante el pasto a diente y las reses permanecen en los puertos y pastizales del Aramo, coincidiendo con el periodo de verano, mientras en invierno quedan sometidas a estabulación tradicional.
Tras el descenso que se produjo a finales de los año setenta y primeros ochenta, desde hace más de una década, se viene asistiendo a un incremento sostenido del número de reses, al tiempo que disminuye el de las explotaciones.
El equino es un tipo de ganado abocado a la desaparición pues la extensión del transporte motorizado y de la mecanización agrícola limita su rentabilidad y no animan a su sostenimiento.