La ermita de Santiago o capilla de Arriba es Monumento Histórico Artístico, se levanta sobre planta octogonal. Hacia el sureste se añade el ábside, semicircular y precedido de tramo recto. La portada, de arco de medio punto y sin decoración se abre hacia el norte. En el lado opuesto está la llamada cueva del Ermitaño, un espacio cuadrangular excavado en la roca. La capilla se ilumina por dos estrechas ventanas. El octógono central se cubre con un sistema cupulado reforzado por nervios, con contrafuertes exteriores. En el cuerpo central, ajo un altar de piedra, está el pozo de Santo Toribio, de donde se extraía tierra a la que se le atribuían propiedades curativas. Tradicionalmente se considera lugar sacro por ser el primitivo refugio del Arca Santa, que luego pasó a ser custodiada como un tesoro en la Cámara Santa de la catedral de Oviedo. La capilla de La Madalena, también es Monumento Histórico Artístico y se sitúa muy cerca de la anterior en la misma vega. Tiene nave longitudinal, con cubierta de cañón apuntado, y ábside semicircular con cuarto de esfera. La puerta, en arco de medio punto apoyado en impostas, se sitúa en el muro meridional. Aunque ya en el siglo XII se menciona una comunidad de monjes viviendo en el Monsacro, la construcción de las capillas puede fecharse hacia finales del siglo XIII.